Hace un par de días publiqué un artículo en el que, a modo de ejemplo, explicaba un sencillo procedimiento para ocultar un mensaje de texto dentro de una fotografía (si no lo habéis visto aún os invito a hacerlo: Mensajes ocultos en imágenes...).
Me ha llamado la atención que más de una persona me haya preguntado por más métodos relacionados con este asunto, así que hoy explicaré otro igual de sencillo pero diferente. En el anterior el mensaje se entremezclaba con la propia imagen de manera que resultaba prácticamente ilegible y, por tanto, pasaba desapercibido. Hoy veremos una nueva forma en la que el mensaje de texto queda almacenado dentro del archivo, con lo que la imagen como tal se ve exáctamente igual al comparar el archivo original y el archivo en el que se incluye el mensaje.
Vamos allá.
